domingo, 22 de septiembre de 2019

El poder de la imagen


Un nuevo año pasó ante nosotros. Un año cargado de vivencias, efemérides, celebraciones, recuerdos, sentimientos, gratitud y sobre todo de continua oración a Jesús y María. En tus manos, hermano de la Vera+Cruz, un nuevo anuario en el que queremos resumir todo lo acontecido en este año recién terminado.

Son precisamente las fotografías que lo integran las que nos sirven principalmente de hilo conductor de esta memoria de 2018, pues es la imagen lo que evoca en nuestra mente esos momentos especiales que hemos compartido en la Hermandad, gracias a la singular visión  de los fotógrafos que muy amablemente han compartido su trabajo con nosotros, sin cuya desinteresada y gentil colaboración este anuario no hubiera sido posible.

Quiero también agradecer a cuantos, magistralmente, han contribuido con sus artículos a dar contenido a nuestra publicación: su sapiencia, conocimientos y buen hacer quedan patentes en sus colaboraciones que espero sean de tu agrado e interés. Quiero tener también una mención especial a todos los miembros de la Junta de Oficiales y sus auxiliares que, con sus respectivas memorias, nos mantienen al tanto de todo lo realizado en este pasado año en la Hermandad. Mi agradecimiento.

Volviendo al punto inicial: las imágenes, te animaba el año pasado a que, cuando viésemos al Cristo y a la Virgen en las diferentes fotografías, tuviésemos un momento de oración por que en ellas se nos representan. Este año, me permito incidir en esa petición, pues es precisamente el amor a Dios y a su Madre representados en el Stmo. Cristo de la Vera+Cruz y la Virgen de las Tristezas el principal nexo de unión que tenemos.

Espero que este anuario sea de tu agrado y deseo que, reviviendo el pasado año a través de sus páginas, te animes a participar en todos y cada uno  de los momentos de hermandad que se nos brindan en este 2019. Para todos Paz y Bien.

La imagen de Dios



Una vez más, mi hermano de la Vera+Cruz, tengo la fortuna de dirigirme a ti a través de ésta, nuestra publicación anual que cumple diez años, donde repasamos lo realizado en este último año y damos gracias a Dios por ello. Resumen de un nuevo año en que se incluye el relevo de la Junta de Oficiales de la hermandad, con nuestro reconocimiento y gratitud a la junta saliente y los mejores deseos a la nueva junta para que su mandato sea fructífero, pedimos al Santísimo Cristo y su Bendita Madre que les iluminen y les guarden para que su labor nuestra hermandad siga creciendo día a día como hasta ahora.

Quisiera aprovechar estas líneas para compartir una breve reflexión. En su gran mayoría el contenido de nuestro anuario es material gráfico, imágenes que nos ayudan a recordar los momentos vividos en la hermandad a torno a Ellos, el Cristo de la Vera+Cruz y la Virgen de las Tristezas. Me gustaría que, cuando contemples las ilustraciones que lo integran, tengas presente que en ellas están Jesús y María, y que así como sacamos sus benditas Imágenes a la calle para que sirvan de evangelización a todos, así deben ayudarnos sus fotografías en nuestra diaria comunicación con Ellos, y de esta manera además de reconocer el trabajo de sus autores que gentilmente las han cedido para que quien reciba este anuario las podamos disfrutar, ese momento sea también un momento de oración.

Hermano de la Vera+Cruz: tuyo es este anuario. Espero que sus contenidos sean de tu agrado, que recordemos lo vivido y nuestra historia, a nuestros hermanos en el presente y a quienes nos precedieron, que evoque ese sentimiento que guardamos en nuestro interior que supone la pertenencia a nuestra hermandad  y sobre todo que el ver al Cristo y a la Virgen en las fotografías publicadas nos ayude a tenerles siempre presente en nuestra mente, alma y corazón.

Paz y Bien.

domingo, 15 de septiembre de 2019

El Tiempo Relativo




Continuando con el estudio científico de nuestras cofradías y siguiendo con el tiempo como protagonista, vamos a fijarnos en esta ocasión en la distinta percepción que pueden tener del tiempo dos personas distintas dependiendo de la velocidad con la que se mueva cada una con respecto al sistema de referencia que tomemos como base. Es lo que enunció Einstein en su teoría de la relatividad espacial. No vamos a hacer viajes espaciales ni mucho menos, lo que sí vamos a observar, aprovechando este planteamiento, es cómo podemos tener una distinta medición del tiempo cofrade según el sistema de referencia que usemos, es decir teniendo el punto de vista de dos personas distintas situadas en diferentes puntos del mismo entorno.

Si en un post anterior hablábamos de la variación del tiempo de paso de una cofradía a través de la evolución en la longitud de sus cortejos, hoy quisiera reflexionar en lo que es el tiempo de paso por el inicio de la carrera oficial. Evidentemente es sabido que a mayor longitud de un cortejo se requiere mayor tiempo de paso, pero también es de sobra conocido que no tienen el mismo ritmo, o cadencia de paso, el cortejo de nazarenos y los pasos. Como tampoco es el mismo tiempo el de las cofradías de negro que el de las que llevan música, lo que hace este estudio bastante singular.

Varios años se han efectuado (y se siguen haciendo) controles del tiempo de paso de cada hermandad, contando incluso los nazarenos e integrantes del cortejo, acólitos, bandas, personal auxiliar… Se han realizado también mediciones del tiempo que tarda cada paso desde el palquillo de toma de horas en la Campana hasta la entrada en calle Sierpes. Pero, particularmente, creo que estos estudios se nos quedan cortos, pues solo tomamos un sistema de referencia concreto que es el paso estrictamente por la Campana. En mi entender para tener una visión más completa de la situación habría que realizar otros estudios teniendo en cuenta distintos sistemas de referencia.

En primer lugar, es muy interesante conocer como es el comportamiento en las chicotás inmediatamente anteriores al palquillo, desde la Plaza del Duque incluyendo la vuelta antes del palquillo los que vienen de Trajano y Javier Lasso. También interesante de conocer el discurrir de las que vienen por Velázquez, incluyendo una vuelta, muchas veces nombrada, como es la de Rioja a Velázquez. Hoy en dia y gracias a las retransmisiones de televisión podemos comprobar como hay de todo, hermandades que discurren con mucha celeridad aunque lleven música y otras que son mas pausadas.

No menos interesante de conocer es la forma de discurrir por calle Sierpes cuando, tras la apoteosis del paso por Campana, las hermandades suelen “volar bajo” para llegar en hora a la Plaza, siguiente control horario. Curiosamente en Sierpes no hay cámaras más allá de la situada a la entrada de la calle que puedan darnos imágenes que ilustren este discurrir, pero no nos resulta desconocido por la percepcion que de él tenemos de cuando pasamos por esta calle en la estación de penitencia de nuestra hermandad. Y al igual que en dos calles contiguas observamos diferentes formas de andar de la cofradía, si "alejamos el zoom" en nuestra mente y contemplamos el recorrido de la procesión en su integridad, podemos comprobar como segun las calles y los momentos existe todo un abanico de posibilidades en la forma de transitar de la hermandad.

No pretendo estar en posesión de una verdad absoluta (válgame Dios), ni tampoco decir que lo que se ha hecho hasta ahora no es válido. El fondo de esta pequeña reflexión es que por centrado que podamos tener una cuestión hemos de aplicar una visión más amplia, pues siempre puede existir algún factor externo que nos determine un determinado comportamiento. Quizás nada es del todo empírico…, relativicemos…

lunes, 9 de septiembre de 2019

Relevos


Un año más, el inicio del verano ha venido marcado por nuevos procesos electorales en las hermandades y los que se presentan en el inicio del nuevo curso. Con sombras, con luces, a  veces con campañas más copiadas de los usos políticos que de los modelos tradicionales cofrades, estrategias, videos, publicidad, tres cuartos al pregonero quizás buscando más el impacto en los de fuera que en los propios hermanos; promesas electorales: algunas posibles, otras imposibles por no depender su cumplimiento del candidato que las hace; programas y declaración de intenciones, la mayoría de sota caballo y rey que multiplicado por tantas hermandades se convierte en un cansino círculo.

En la web amiga El Costal, tuve la ocasión de compartir una reflexión sobre como entiendo que debe ser un miembro de junta de gobierno, y hay un aspecto sobre el que me gustaría pararme en esta ocasión siendo, a mi entender, uno de los más importantes en el quehacer de una junta de gobierno como es preparar bien los relevos.

Las personas no somos eternas, pasamos, y nuevas generaciones de cofrades van tomando las riendas de las hermandades. En mis titantos años en el mundo cofrade he tenido la suerte de haber pertenecido a varias juntas de gobierno, de haber trabajado tanto dentro como fuera de las mismas y he tenido la gran fortuna de compartir estas tareas, en estos últimos años, con hermanos que formaban parte del grupo joven en mis primeras juntas, cumpliéndose casi siempre que la savia nueva supera a los que les precedimos.

Es muy importante que cuidemos y velemos por la formación de los jóvenes de hoy, no solo en cuanto a lo que formación religiosa y litúrgica nos compete por el tipo de asociaciones que somos, sino a nivel de gestión interna de nuestras corporaciones. Si bien el punto inicial de contacto de la juventud con los entresijos de la hermandad suele ser a través de la priostía, donde nos iniciamos en el arte del “tarnishield” y bicarbonato y alcohol para la limpieza de plata, y del “politus” para las maderas, es importante también el acercamiento a la secretaria donde antes poníamos etiquetas y sellos a los sobres y mientras tanto escuchábamos a los secretarios despachar los diferentes asuntos de la hermandad, correspondencia, actas, libros de hermanos, etc. Del mismo modo en Mayordomía, sellando y preparando las participaciones de la lotería de navidad, colaborando en la venta de estampas y fotos en las mesas dispuestas a tal fin en los besamanos y el día de la salida procesional. Colaborando en las diferentes diputaciones en las diferentes tareas que les competen, lo que hace que, además de colaborar en la actividad diaria de la hermandad,

Pero si es importante que desde las “juntas” se cuide y se forme a la juventud, no lo es menos que la juventud ha de estar también dispuesta a trabajar codo con codo con los oficiales de las juntas de sus hermandades, y en esto tengo constancia de una mayoría de jóvenes que se integran en su hermandad, siendo muy importante que desde las corporaciones se busquen las formas para que, cuando las circunstancias personales y el paso de la vida de estudiante a la de trabajador sea una realidad se procure buscar los medios para que estos jovenes no se distancien de la hermandad y sigan integrados activamente en ella.

No se trata de hacer una lista de sucesión programada de por vida en las juntas. Partimos de la premisa que todo hermano tiene el derecho de presentarse como candidato a miembro de junta como explicaba en el post que mencionaba al principio de esta reflexión. Lo fundamental es tener hermanos bien formados, preparados y dispuestos a tomar las riendas de la hermandad cuando llegue el momento para que, de esta manera, puedan perpetuarse las corporaciones en muchos más años de historia.

domingo, 1 de septiembre de 2019

¿Entes abstractos?


Las hermandades y cofradías son asociaciones de personas reunidas para a un fin común que es la meditación en torno a algún misterio de la pasión del Señor, fomentando la unión, formación, caridad y convivencia entre sus miembros. Son asociaciones de personas, formadas por personas cada una con su propia individualidad, personalidad y características, pero personas, aunque usualmente nos referimos a ellas como algo abstracto, impersonal, que trasciende lo concreto para convertirse en una idea, más allá del espacio y del tiempo, incluso algo que no podemos percibir por los sentidos sino solo por el sentimiento.

Es innegable que toda hermandad tiene algo especial que une nuestro corazón a ellas, pues son un punto de encuentro entre varias generaciones de la misma familia y nuestra pertenencia a ellas aviva aún más el recuerdo a nuestros antepasados que pertenecieron a ellas,  sobre todo cuando ya gozan de la presencia del Padre. Pero no es a esto a lo que me quiero referir hoy, sino a otro aspecto diametralmente opuesto en que solemos hacer uso de la impersonalidad, a veces incluso de forma mayestática,  para referirnos a las hermandades.

Solo hay que ver la historia para comprobar que muchas de nuestra corporaciones atesoran siglos de existencia, habiendo conseguido muchas de ellas grandes logros, no solo para sus hermanos, sino para la ciudad y sus habitantes e incluso la Iglesia en general. Logros que han sido posible gracias a la actuación de los hermanos que en ese momento concreto formaban parte de la misma. Si bien la hermandad  ha sido el nexo de unión y la motivación que hizo posible que trabajaran para conseguirlos, han sido logros de unas personas concretas, que de no haber sido por ellas quizás no hubiese sido posible su consecución. Creo que es evidente que, al igual que ocurre con los gobiernos de las naciones, las decisiones que tomen Pedro, Juan o Santiago no serían las mismas que tomasen Felipe, Andrés o Bartolomé. Ni pretendo dar lecciones ni mucho menos juicios de valor de unas personas sobre otras, pero si creo conveniente reflexionar en lo importante que es conformar un buen equipo de gobierno que se mueva por los intereses generales y no por los propios (aplíquese al ámbito que se quiera).

Tampoco quiero dejar pasar el hecho que, cuando una junta de gobierno toma una decisión que pueda no ser del agrado de terceros somos muy dados a decir: “lo ha decidido la hermandad…” “ lo ha acordado el cabildo…”, evidentemente en casos de acuerdos de cabildo general de hermanos es innegable que es una decisión de la hermandad, pero particularmente me quiero referir a esas decisiones que son de asuntos menores correspondientes a la junta de oficiales, y es justo a lo que me refería anteriormente en que son decisiones que son adoptadas por las personas que la  conforman en ese momento concreto.

Hoy son muchas  las hermandades existentes, algunas de reciente creación y otras atesoran varios siglos de historia. Recordar glorias y logros del pasado es algo importante que además forma parte de la historia de cada hermandad, pero de ahí a basar todo el peso de la corporación en algo que se hizo en el siglo XVII es algo banal, pues dicho logro fué gracias al trabajo de los hermanos que estaban en aquel momento pero no justifica lo que hoy día es la hermandad. Si nos atenemos solo a ésto las corporaciones de reciente creación carecerían de importancia, cuando sabemos que no es así pues muchas de ellas en sus respectivos barrios realizan una más que encomiable labor social que ya hubiesen querido para si algunas corporaciones de siglos atrás. En todo caso para los hermanos de estas hermandades centenarias, los logros del pasado deberían servir para que se trabajase con más fuerza solo por ser dignos de los hermanos que nos precedieron y nos dejaron tan importante legado.

Reflexionemos, no seamos entes abstractos e impersonales en el que escudemos nuestras acciones, demos la cara y busquemos engrandecer verdaderamente nuestra corporación, por la memoria de quienes nos la legaron, en digno homenaje a su trabajo y como responsables de transmitir a nuestros hijos esta herencia recibida.